La limpieza de oídos es algo que no suele hacerse porque el propio oído tiene un mecanismo de auto limpieza, puesto que para eso está la cera que actúa además de limpiar, para proteger y mantener la higiene.
En condiciones donde por algún motivo no se produce este mecanismo del oído para limpiarlo, por ejemplo, porque se produzca mucho cerumen, tendremos que limpiarlo y mantener una higiene del oído. A continuación, os damos unos consejos para hacerlo de manera adecuada sin provocar ninguna lesión ni daño.
Limpieza diaria del oído externo
- Secar bien las orejas después de ducharse o bañarse: Utilizar una toalla suave para eliminar el exceso de agua del pabellón auricular y el pliegue retroauricular, secando bien el oído externo con una toalla seca, y con esto mantendremos el oído limpio y sano.
- Evitar el uso de bastoncillos de algodón: Introducirlos en el conducto auditivo puede empujar la cera hacia adentro, impidiendo su eliminación natural y aumentando el riesgo de lesiones en el tímpano.
- Limpieza con un paño húmedo: Humedecer un paño suave con agua tibia y limpiar suavemente el pabellón auricular, sin introducirlo en el conducto auditivo.
Cómo limpiar el conducto auditivo en caso de cerumen excesivo o tapones
- Productos cerumenolíticos: En farmacias se pueden encontrar gotas o soluciones a base de peróxido de hidrógeno o aceite mineral para ablandar la cera y facilitar su eliminación. Seguir las instrucciones del fabricante y consultar con un médico o farmacéutico en caso de dudas.
- Irrigación del oído: Esta técnica debe ser realizada por un profesional de la salud auditiva, como un otorrinolaringólogo o un audioprotesista. Consiste en introducir agua tibia o solución salina en el conducto auditivo para disolver y eliminar el cerumen acumulado.
- Microsucción: Otra técnica profesional para eliminar tapones de cerumen resistentes. Se utiliza un aspirador pequeño para extraer la cera de forma precisa y segura.
Prevención de la acumulación de cerumen
- Utilizar tapones para los oídos al nadar o ducharse: Evitar la entrada de agua en el oído, especialmente si se es propenso a la formación de tapones de cerumen. Las personas que son propensas a tener otitis (muy frecuente en niños pequeños), o por alguna razón tienen perforación timpánica también es recomendable que protejan sus oídos con moldes de baño.
- Mantener una dieta saludable: Una alimentación rica en frutas, verduras y fibra puede ayudar a prevenir la sequedad y descamación de la piel del conducto auditivo, lo que reduce la formación de cerumen.
- Evitar la exposición a ruidos fuertes: El uso prolongado de auriculares o la exposición a ambientes ruidosos puede irritar el conducto auditivo y aumentar la producción de cerumen.


¿Cuándo acudir a un especialista?
- Dolor de oído: Si experimenta dolor de oído, especialmente si está acompañado de otros síntomas como secreción, zumbido o pérdida auditiva, es importante consultar con un médico o un otorrinolaringólogo.
- Tapón de cerumen persistente: Si nota un tapón de cerumen que no desaparece con los métodos caseros o que le causa molestias significativas, acuda a un especialista para que lo retire de forma segura.
- Disminución de la audición: Si experimenta una pérdida auditiva repentina o gradual, es importante consultar con un audioprotesista para descartar problemas auditivos más serios.
¿Tienes dudas sobre la limpieza de tus oídos o sufres de tapones recurrentes? Visita nuestro centro auditivo en Valencia, en la C/ Juan Llorens 7, y recibe atención personalizada por parte de nuestros expertos. ¡Te esperamos!
Bibliografía
Limpieza e higiene del oído – Elsevier
La mejor manera de limpiar tus oídos – El Confidencial
Extracción de la cera de los oídos – SciElo




