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Día Mundial de la Escucha: por qué cuidar tu audición

Cada 18 de julio se celebra el Día Mundial de la Escucha, una fecha que nos invita a reflexionar sobre algo que muchas veces damos por sentado: nuestra capacidad para escuchar. Solemos preocuparnos por cuidar la vista, el corazón o la alimentación, pero pocas personas prestan atención a su salud auditiva hasta que empiezan a notar que algo no va bien.

Como audioprotesista, veo esta situación con frecuencia en nuestro centro auditivo en Valencia. Muchas personas acuden cuando la pérdida auditiva ya afecta a su día a día. Me dicen frases como: «Pensaba que era normal por la edad», «Creía que todos hablaban más bajo» o «No imaginaba que escuchar peor pudiera cansarme tanto».

La realidad es que escuchar bien influye en mucho más que la audición. Nos permite comunicarnos, participar en conversaciones, disfrutar de la música, detectar sonidos de alerta y mantener una vida social activa. Cuando esa capacidad empieza a deteriorarse, también pueden verse afectadas nuestra calidad de vida, nuestras relaciones personales e incluso nuestro bienestar emocional.

Por eso quiero aprovechar esta jornada para hablar de la importancia de cuidar la audición durante todo el año. No se trata únicamente de prevenir una pérdida auditiva, sino de aprender a escuchar mejor y actuar a tiempo cuando aparecen las primeras señales.

En este artículo descubrirás por qué escuchar es mucho más que oír, qué hábitos ayudan a proteger tus oídos y cuándo es recomendable realizar una revisión auditiva.

Oír y escuchar no son lo mismo

Aunque solemos utilizar ambos términos como si fueran sinónimos, oír y escuchar son procesos diferentes.

Oír es una función fisiológica. El oído capta los sonidos y los envía al cerebro.

Escuchar, en cambio, implica interpretar esos sonidos, comprender lo que nos dicen y prestar atención a la información que recibimos.

Para entenderlo mejor, imagina que estás en una comida familiar. Oyes muchas voces al mismo tiempo, platos, cubiertos, música de fondo y niños jugando. Sin embargo, escuchar significa ser capaz de centrarte en la conversación que tienes delante y comprender con claridad lo que dice la otra persona.

Cuando existe una pérdida auditiva o el oído tiene dificultades para procesar correctamente los sonidos, esa tarea resulta mucho más complicada. El cerebro debe hacer un esfuerzo adicional para completar la información que no recibe con claridad.

Ese esfuerzo constante puede provocar lo que conocemos como fatiga auditiva, una sensación de agotamiento que muchas personas experimentan después de pasar tiempo en ambientes ruidosos o tras mantener conversaciones prolongadas.

Por eso, escuchar bien no consiste únicamente en percibir sonidos. También significa hacerlo de forma cómoda, natural y sin esfuerzo.

¿Por qué es tan importante escuchar bien?

La audición nos acompaña desde que nacemos y participa en prácticamente todas las actividades de nuestra vida cotidiana. Gracias a ella podemos comunicarnos, aprender, trabajar, disfrutar del ocio e incluso mantenernos seguros.

Muchas veces solo valoramos la importancia de escuchar cuando empezamos a perder esa capacidad.

Una buena audición favorece aspectos tan importantes como:

  • Mantener conversaciones fluidas con familiares y amigos.
  • Participar activamente en reuniones sociales.
  • Comprender mejor en el trabajo o durante los estudios.
  • Disfrutar de la televisión, la música o el cine sin esfuerzo.
  • Detectar sonidos de alerta, como una sirena, el timbre o el tráfico.
  • Mantener una mayor autonomía e independencia.

Cuando la audición disminuye, todas estas situaciones pueden empezar a complicarse poco a poco. Lo más habitual es que el cambio sea progresivo, por lo que muchas personas tardan años en darse cuenta de que escuchan peor.

En consulta es muy frecuente que sean los familiares quienes detecten primero el problema. Frases como «cada vez pone la televisión más alta» o «hay que repetirle constantemente las cosas» suelen ser los primeros indicios de que conviene realizar una revisión auditiva.

Una pérdida auditiva afecta mucho más de lo que imaginas

Cuando pensamos en pérdida auditiva solemos asociarla únicamente con dejar de escuchar determinados sonidos. Sin embargo, sus consecuencias van mucho más allá.

En mi experiencia como audioprotesista en Valencia, observo que muchas personas comienzan evitando determinados ambientes porque les resulta difícil seguir las conversaciones. Poco a poco dejan de asistir a reuniones familiares, comidas con amigos o celebraciones porque sienten frustración al no entender bien lo que ocurre a su alrededor.

Este aislamiento suele producirse de forma gradual y, en muchas ocasiones, pasa desapercibido incluso para la propia persona.

Además, realizar un esfuerzo constante para comprender el habla provoca un mayor cansancio mental. El cerebro necesita dedicar más recursos a interpretar los sonidos y dispone de menos capacidad para otras tareas, como recordar información o mantener la atención durante largos periodos.

Por este motivo, actuar cuanto antes es fundamental. Detectar una pérdida auditiva en sus fases iniciales permite encontrar soluciones que ayudan a conservar una buena calidad de vida y a mantener una comunicación fluida con el entorno.

La audición cambia con el paso del tiempo

La pérdida auditiva forma parte del proceso natural de envejecimiento en muchas personas, pero no es la única causa.

Nuestra audición también puede verse afectada por factores como:

  • Exposición continuada al ruido: Entornos laborales ruidosos o uso inadecuado de auriculares.
  • Determinadas enfermedades: Problemas circulatorios como la diabetes o la hipertensión.
  • Medicamentos ototóxicos: Fármacos cuyos efectos secundarios dañan el oído interno.
  • Infecciones del oído: Otitis mal curadas que se propagan hacia la cóclea.
  • Factores hereditarios: Predisposición genética a perder audición.
  • Traumatismos: Golpes fuertes o accidentes que afecten a la estructura craneal.
  • Cambios relacionados con la edad.

Lo importante es entender que no todas las pérdidas auditivas evolucionan igual. Algunas aparecen lentamente durante años y otras pueden desarrollarse de forma más rápida.

Precisamente por eso insisto tanto en la prevención. Una revisión auditiva periódica permite detectar pequeñas alteraciones antes de que empiecen a afectar a la vida diaria y esa es una de las mejores formas de cuidar nuestra salud auditiva.

Señales de alerta que no deberías ignorar

Si te identificas con alguna de estas situaciones, puede ser un buen momento para realizar una revisión auditiva:

  • Necesitas que repitan las conversaciones con frecuencia.
  • Subes el volumen de la televisión más que el resto de personas.
  • Te cuesta seguir conversaciones en restaurantes o reuniones familiares.
  • Entiendes mejor cuando ves la cara de quien habla.
  • Confundes palabras parecidas.
  • Tienes la sensación de que los demás vocalizan peor.
  • Escuchas, pero no comprendes con claridad.
  • Notas zumbidos o pitidos de forma ocasional o continua.
  • Acabas el día con sensación de cansancio después de conversar.

Ninguna de estas señales debe considerarse «normal». Muchas veces se asocian al paso de los años, pero lo cierto es que pueden indicar una pérdida auditiva que merece ser valorada por un profesional.

¿Por qué esperamos tanto para pedir ayuda?

Una pregunta que suelo hacer a mis pacientes es cuánto tiempo llevan notando estos síntomas. La respuesta me sorprende con frecuencia: dos, tres, cinco e incluso diez años.

¿Por qué ocurre? Porque el cerebro tiene una enorme capacidad para adaptarse. Cuando dejamos de percibir determinados sonidos, intenta completar la información que falta utilizando el contexto de la conversación, la lectura de los labios o la memoria.

Durante un tiempo esta estrategia funciona, pero exige un esfuerzo constante y ese esfuerzo acaba pasando factura.

Muchas personas llegan a casa agotadas después de una comida familiar o una reunión de trabajo. No porque hayan hablado demasiado, sino porque su cerebro ha estado trabajando continuamente para interpretar sonidos que ya no llegan con la misma claridad.

Por eso insisto tanto en no esperar. Cuanto antes se detecta una pérdida auditiva, más sencillo resulta adaptarse a la solución adecuada.

Hábitos sencillos para cuidar tu audición durante todo el año

La salud auditiva no depende únicamente de la genética o de la edad. Gran parte de ella está relacionada con nuestros hábitos diarios.

La buena noticia es que pequeñas acciones pueden marcar una gran diferencia a largo plazo.

Protege tus oídos del ruido excesivo: Vivimos rodeados de ruido. Tráfico, obras, conciertos, auriculares, electrodomésticos o locales con música elevada forman parte de nuestro día a día. Una exposición puntual a un sonido intenso puede resultar molesta, pero el verdadero problema suele aparecer cuando esa exposición se repite de forma habitual.

Siempre recomiendo:

  • Reducir el tiempo de exposición a ambientes muy ruidosos.
  • Alejarse de la fuente de sonido cuando sea posible.
  • Utilizar protectores auditivos si el ruido es intenso.
  • Hacer pausas en ambientes tranquilos para permitir que el oído descanse.

No se trata de dejar de disfrutar de un concierto o de una celebración, sino de hacerlo con sentido común.

Utiliza correctamente los auriculares: Los auriculares forman parte de nuestra rutina. Escuchamos música, podcasts, hacemos videollamadas o trabajamos con ellos durante horas. Sin embargo, un uso inadecuado puede afectar a la audición.

Estas son algunas recomendaciones que suelo dar:

  • Mantén un volumen moderado.
  • Evita superar aproximadamente el 60 % del volumen máximo.
  • Haz descansos cada cierto tiempo.
  • No utilices auriculares durante muchas horas seguidas.
  • Si alguien puede escuchar la música desde fuera, probablemente el volumen sea demasiado alto.

Pequeños cambios como estos ayudan a reducir el riesgo de daño auditivo.

Mantén una buena higiene del oído: Existe un error muy extendido y es el de pensar que los bastoncillos sirven para limpiar el oído, pero en realidad ocurre justo lo contrario. Los bastoncillos suelen empujar el cerumen hacia el interior del conducto auditivo, favoreciendo la formación de tapones y aumentando el riesgo de lesiones. El oído tiene su propio mecanismo de limpieza.

Lo recomendable es:

  • Limpiar únicamente la parte externa con una toalla o un paño suave.
  • No introducir objetos dentro del conducto auditivo.
  • Acudir a un profesional si sospechas que tienes un tapón de cerumen.

Una limpieza inadecuada puede causar más problemas que beneficios.

Cuida también tu salud general: La audición está estrechamente relacionada con nuestro estado de salud y mantener hábitos saludables también ayuda a proteger el oído.

Entre ellos destacan:

  • Llevar una alimentación equilibrada.
  • Practicar ejercicio físico de forma regular.
  • Dormir las horas necesarias.
  • Controlar el estrés.
  • Evitar el tabaco.
  • Moderar el consumo de alcohol.

Nuestro organismo funciona como un conjunto, y el oído también se beneficia de estos hábitos.

La prevención sigue siendo la mejor herramienta

En muchas ocasiones me preguntan cuál es el mejor tratamiento para una pérdida auditiva. Mi respuesta suele ser siempre la misma: la prevención.

No siempre podemos evitar que aparezcan determinados problemas auditivos, pero sí podemos reducir muchos factores de riesgo y detectar cualquier alteración antes de que empiece a afectar a nuestra calidad de vida.

Igual que revisamos nuestra vista o acudimos al dentista de forma periódica, también deberíamos incorporar la revisión auditiva a nuestros hábitos de salud.

Porque escuchar bien no solo consiste en oír más, consiste en comunicarnos mejor, participar en las conversaciones, disfrutar de nuestra familia, mantener nuestra autonomía y seguir conectados con todo lo que ocurre a nuestro alrededor.

La revisión auditiva: un pequeño gesto que puede marcar una gran diferencia

Una de las mejores decisiones que podemos tomar para cuidar nuestra salud auditiva es realizar revisiones periódicas, incluso cuando creemos que escuchamos bien.

Como audioprotesista, he comprobado en numerosas ocasiones que una revisión realizada a tiempo puede cambiar por completo la calidad de vida de una persona. Detectar una pérdida auditiva en sus primeras fases permite actuar antes, encontrar la solución más adecuada y evitar que las dificultades para escuchar afecten a la comunicación y al bienestar diario.

Además, una revisión auditiva no solo sirve para detectar una pérdida de audición. También permite valorar otros aspectos importantes, como la presencia de tapones de cerumen, alteraciones en el conducto auditivo o cambios que puedan requerir una evaluación médica.

Lo más importante es que se trata de una prueba sencilla, rápida, indolora y adaptada a cada persona.

El Día Mundial de la Escucha nos recuerda algo importante

El Día Mundial de la Escucha es mucho más que una fecha señalada en el calendario, es una oportunidad para recordar que escuchar bien influye directamente en nuestra calidad de vida.

Gracias a la audición nos relacionamos con quienes queremos, participamos en conversaciones, aprendemos, trabajamos y disfrutamos de nuestro entorno. Cuando esa capacidad disminuye, no solo dejamos de percibir algunos sonidos, también podemos perder confianza, autonomía y participación social.

Por eso, esta jornada también nos invita a reflexionar sobre la importancia de la prevención, la detección precoz y el acceso a soluciones que permitan mantener una buena salud auditiva durante todas las etapas de la vida.

Escuchar bien significa seguir conectado con las personas, con las emociones y con todo lo que ocurre a nuestro alrededor.

¿Cuándo es recomendable acudir a un audioprotesista?

Aunque muchas personas esperan a notar una pérdida auditiva evidente, existen situaciones en las que conviene realizar una valoración profesional cuanto antes.

Te recomiendo solicitar una revisión auditiva si:

  • Notas que escuchas peor que hace unos años.
  • Necesitas hacer un esfuerzo constante para seguir una conversación.
  • Sufres zumbidos o pitidos frecuentes.
  • Tienes antecedentes familiares de pérdida auditiva.
  • Has estado expuesto durante años a ambientes ruidosos por trabajo o por ocio.
  • Utilizas audífonos y hace tiempo que no realizas una revisión de su funcionamiento.
  • Simplemente quieres conocer el estado de tu audición y prevenir futuros problemas.

No hace falta esperar a escuchar muy mal para acudir a un especialista. La prevención sigue siendo la mejor herramienta para conservar una buena salud auditiva.

Escuchar bien nos permite disfrutar plenamente de las conversaciones, compartir momentos con las personas que queremos, mantenernos activos y relacionarnos con nuestro entorno con seguridad y confianza.

Sin embargo, muchas veces no prestamos atención a nuestra audición hasta que aparecen las primeras dificultades. El problema es que, cuando esto ocurre, es posible que llevemos años realizando un esfuerzo auditivo sin ser realmente conscientes.

Como audioprotesista, mi recomendación es que no esperes a que escuchar se convierta en un problema. La prevención, unos hábitos saludables y las revisiones auditivas periódicas son las mejores herramientas para cuidar tu audición durante toda la vida.

El Día Mundial de la Escucha nos recuerda precisamente eso: la importancia de valorar uno de nuestros sentidos más importantes y de darle la atención que merece antes de que aparezcan las dificultades.

Porque escuchar bien no consiste solo en oír más fuerte. Significa comprender mejor, comunicarnos con facilidad y seguir disfrutando de cada conversación, cada sonido y cada momento.

Si hace tiempo que no revisas tu audición, notas que cada vez te cuesta más seguir las conversaciones o simplemente quieres comprobar que todo está bien, estaremos encantadas de ayudarte.

En BienestarAudio, nuestro centro auditivo en Valencia, realizamos una valoración personalizada para conocer el estado de tu audición y orientarte sobre la solución que mejor se adapta a tus necesidades.

Cada persona escucha de forma diferente y, por eso, creemos que cada solución también debe ser personalizada. Nuestro objetivo es ayudarte a volver a disfrutar de los sonidos importantes de tu vida con la tranquilidad de estar acompañado por profesionales especializados.

Pide tu cita y descubre cómo una revisión auditiva puede marcar la diferencia. Estamos en C/ Juan Llorens, 7 (Valencia). Puedes llamarnos al 960 659 592 o escribirnos por WhatsApp al 621 00 16 93.Estaremos encantadas de ayudarte a escuchar mejor.

Escuchar bien no es un lujo, es la forma de seguir conectado con las personas, las emociones y la vida.

Audioprotesista Pilar Martínez
About the Author |
Pilar Martínez Aguilar es audioprotesista en Valencia en el Centro Auditivo Juan Llorens y tienes el número de colegiada 2009, si quieres contactar con Pilar para una revisión o preguntarle dudas puedes hacerlo desde la página de contacto.
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