La discapacidad auditiva es una condición que afecta la capacidad para escuchar y, por ende, puede impactar significativamente en la vida diaria de quienes la padecen. Esta discapacidad puede manifestarse en diferentes grados, desde leves dificultades para oír hasta una pérdida total de la audición. Comprender estos grados, sus causas y el proceso de evaluación es esencial para reconocer el impacto que esta condición tiene en la vida de las personas afectadas.
¿Qué es la discapacidad auditiva?
La discapacidad auditiva se refiere a la disminución o pérdida de la capacidad para escuchar, lo que puede afectar tanto a uno como a ambos oídos. Dependiendo de la severidad, esta condición puede limitar la capacidad de una persona para comunicarse y participar plenamente en actividades cotidianas.
Causas de la discapacidad auditiva
Las causas de la discapacidad auditiva son diversas y pueden clasificarse principalmente en congénitas (presentes desde el nacimiento) y adquiridas (que se desarrollan a lo largo de la vida). Algunas de las causas más comunes incluyen:
- Exposición prolongada a ruidos fuertes: Como ocurre en algunos ambientes laborales o por el uso continuo de auriculares a volumen alto.
- Envejecimiento: La pérdida de audición relacionada con la edad, conocida como presbiacusia, es común en adultos mayores.
- Infecciones del oído: Infecciones recurrentes o mal tratadas pueden dañar el oído interno.
- Factores genéticos: Algunas personas nacen con predisposición a la pérdida auditiva.
- Enfermedades crónicas: Condiciones como la diabetes pueden contribuir a la pérdida auditiva.
- Traumatismos: Golpes en la cabeza o daños físicos en los oídos pueden causar pérdida auditiva.
Grados de discapacidad auditiva
La discapacidad auditiva se clasifica en diferentes grados según la severidad de la pérdida de audición. Estos grados son importantes para determinar el impacto de la pérdida auditiva en la vida diaria y para establecer el reconocimiento oficial de la discapacidad.
- Pérdida auditiva leve: Las personas con este grado pueden tener dificultad para escuchar sonidos suaves o entender el habla en ambientes ruidosos.
- Pérdida auditiva moderada: En este nivel, la comprensión del habla se ve significativamente afectada, especialmente en conversaciones grupales.
- Pérdida auditiva severa: A menudo, es difícil o imposible escuchar la mayor parte de los sonidos cotidianos sin un audífono.
- Pérdida auditiva profunda: Las personas con pérdida profunda solo perciben sonidos muy fuertes y pueden requerir un implante coclear para mejorar la audición.
El procedimiento para el reconocimiento, declaración y calificación del grado de discapacidad en España está regulado por el Real Decreto 888/2022, de 18 de octubre.
El grado de discapacidad auditiva se determina mediante una audiometría tonal liminar, que evalúa los decibelios que el oído no puede captar.
En esta prueba, se consideran las cuatro frecuencias clave para la comprensión del habla: 500 Hz, 1.000 Hz, 2.000 Hz y 4.000 Hz. Aunque en una audiometría se examinan más frecuencias, estas cuatro son cruciales para detectar cualquier dificultad en la comunicación. Además, para calcular el porcentaje de discapacidad auditiva, también se toma en cuenta la pérdida de audición en ambos oídos (binaural). Por ejemplo, si una persona tiene pérdida total en un oído pero escucha normalmente con el otro, el grado de discapacidad auditiva asignado será menor.
Evaluación y reconocimiento de la discapacidad auditiva
La responsabilidad de reconocer y evaluar el grado de discapacidad de una persona recae en las comunidades autónomas. En Ceuta y Melilla, esta tarea es llevada a cabo por el Instituto de Mayores y Servicios Sociales (Imserso).
En la Comunitat Valenciana, el órgano competente es la Dirección Territorial de la Conselleria de Servicios Sociales, Familia e Infancia de la provincia donde resida la persona solicitante. La solicitud también puede presentarse a través de las oficinas PROP o de los Servicios Sociales de los ayuntamientos, que la remitirán al órgano competente.
El procedimiento para el reconocimiento, declaración y calificación del grado de discapacidad se iniciará en cualquier momento, a instancia de la persona interesada o de su representante legal. La solicitud junto con los informes médicos, psicológicos y/o sociales que acreditan las deficiencias alegadas, y el resto de documentación preceptiva y complementaria, en su caso, podrá presentarse de forma telemática o presencial en los ayuntamientos de la Comunidad Valenciana, en oficinas PROP, en la Dirección Territorial de la Consellería competente en materia de servicios sociales de la provincia donde resida el solicitante y en el Centro de Valoración y Orientación de la Discapacidad (CVO) de València, para las personas solicitantes residentes en València
Para que la discapacidad auditiva sea reconocida oficialmente, es necesario realizar una evaluación médica detallada. Esta evaluación suele incluir:
- Audiometría gráfica: Se realiza una prueba de audición que mide la capacidad de escuchar en las frecuencias de 500, 1.000, 2.000 y 4.000 Hz. Se suman los niveles de pérdida auditiva, medidos en decibelios (dB), en cada una de estas frecuencias. Se utiliza una tabla publicada en el BOE para determinar el porcentaje de pérdida auditiva, basado en la suma total de los decibelios de los umbrales de audición en las frecuencias mencionadas. La tabla asigna un porcentaje de deficiencia auditiva según esta suma.
- Informe médico: Un especialista en otorrinolaringología (ORL) evaluará la salud del oído y las posibles causas de la pérdida auditiva. IMPORTANTE: El informe médico tiene que ser de la Seguridad Social, no valen informes de mutuas o clínicas privadas
- Evaluación funcional: En algunos casos, también se evaluará cómo la pérdida auditiva afecta las actividades diarias y la capacidad de comunicación.
Una vez realizada la evaluación, se determina el grado de discapacidad auditiva, y este puede ser reconocido legalmente, lo que puede dar acceso a beneficios y servicios específicos para mejorar la calidad de vida de la persona afectada.
Valoración de incapacidad por discapacidad auditiva
Para solicitar la incapacidad laboral debido a una discapacidad auditiva, es necesario cumplir con los siguientes requisitos:
- Permanencia del trastorno auditivo: La pérdida de audición debe ser permanente.
- Porcentaje mínimo de discapacidad: Se requiere un porcentaje de discapacidad igual o superior al 33%.
- Pruebas auditivas: El empleado deberá someterse a pruebas auditivas que midan la hipoacusia en 4 frecuencias de decibelios, que un oído sano suele percibir.
Una vez realizados los tratamientos médicos necesarios, se evaluará nuevamente al solicitante para verificar si el daño auditivo persiste. Además, se considerará cómo la lesión afecta la capacidad laboral del trabajador.
Si se demuestra que la pérdida auditiva fue adquirida debido a las condiciones del trabajo, como la exposición a ambientes muy ruidosos sin la protección adecuada, el empleado podría tener derecho a reclamar una pensión por incapacidad permanente.
Para la valoración del grado de discapacidad auditiva, esta debe ser permanente, y el porcentaje de deficiencia se calculará en función de la pérdida de audición binaural.
Es importante recordar que el reconocimiento de esta discapacidad es competencia de los servicios sociales de la Comunidad Autónoma en la que resides, aunque su validez se extiende a todo el territorio nacional.
¿Qué tipo de incapacidad laboral se puede solicitar?
Cuando una persona padece una discapacidad auditiva y su trabajo depende en gran medida del lenguaje y la capacidad de escuchar, puede solicitar una incapacidad laboral parcial, total o absoluta, según el grado de dificultad que la discapacidad le cause en su desempeño laboral.
- Incapacidad permanente parcial: Se otorga cuando la pérdida auditiva no provoca una disminución del rendimiento laboral superior al 33%.
- Incapacidad laboral total: Se concede cuando el trabajador queda incapacitado para realizar cualquier tarea dentro de su profesión habitual.
- Incapacidad permanente absoluta: En casos de discapacidad auditiva severa, donde el trabajador no puede desempeñar ningún tipo de trabajo, se puede solicitar esta incapacidad.
Además, si la persona necesita conducir vehículos como parte de su profesión, también podría acceder a una incapacidad permanente total, ya que la dificultad para identificar sonidos o su dirección podría aumentar el riesgo de accidentes.
La discapacidad auditiva en cualquiera de sus grados puede tener un impacto considerable en la vida diaria, afectando la comunicación, las relaciones sociales y la capacidad laboral. Es fundamental que quienes sospechen de una pérdida auditiva busquen una evaluación profesional para determinar el grado de discapacidad y explorar las opciones de tratamiento disponibles. El reconocimiento oficial de esta discapacidad es un paso importante para acceder a los recursos y apoyos necesarios para mejorar la calidad de vida.
Para solicitar el reconocimiento de discapacidad auditiva o realizar el trámite de incapacidad laboral, es esencial contar con una audiometría precisa y profesional. Te invitamos a visitar nuestro Centro Auditivo en Valencia, donde nuestro equipo especializado realizará la audiometría que necesitas presentar. No dejes pasar la oportunidad de recibir un diagnóstico confiable y el apoyo necesario para mejorar tu calidad de vida. ¡Te esperamos en Juan Llorens 7!




