Si la hipoacusia o disminución de la audición puede afectar a la vida cotidiana del paciente, la hiperacusia también lo hace, por eso desde este artículo pretendemos mostrarte un poco más sobre esta enfermedad que afecta a muchos pacientes por la extrema sensibilidad que tienen a los sonidos ambientales, no siendo capaz de tolerarlos a partir de una determinada intensidad, asociándose al fenómeno del tinnitus o acúfeno y en general presentándose en ambos oídos, aunque también puede hacerse presente en uno. La mitad de las personas que presentan este tipo de zumbidos en el oído u oídos sufren de hiperacusia, no toleran los sonidos cotidianos y los sonidos intensos pueden llegar a causarles dolor o malestar.
La causa común a esta intolerancia auditiva viene determinada por una lesión en el oído interno, aunque también puede ser por envejecimiento o por haber estado expuestos a ruidos intensos durante mucho tiempo.
Está claro que todos presentamos un nivel o umbral por el cual el sonido puede llegar a doler, pero en el caso de las personas con hiperacusia presentan un umbral muy bajo por lo que cualquier sonido cotidiano se vuelve doloroso mucho antes de llegar a un umbral alto.
La hiperacusia también la padecen niños, algo que puede ser habitual y pasa desapercibido, porque también pasa con algunos adultos, por lo que se debe procurar que tenga un ambiente agradable para que se exprese fácilmente, al igual que ofrecerle instrumentos musicales para poder desarrollarse y relacionarse. Lo mismo pasa con los sonidos de la naturaleza.

Síntomas
La hiperacusia tiene unos síntomas característicos que se pueden apreciar en las personas que lo sufren. Por parte de los niños, los síntomas se muestran de manera evidente, entre los que destacan:
- Taparse los oídos
- Ansiedad
- Estrés
- Acúfenos
- Dolor de oído
- Llanto injustificable
- Mareos y vértigos, especialmente cuando se trata de sonidos desagradables
- Dolor de cabeza
Causas
Las causas de la hiperacusia no siempre son claras, pero algunos factores de riesgo incluyen:
- Daño en el oído interno: Traumatismos acústicos, infecciones o enfermedades del oído interno pueden desencadenar hiperacusia.
- Pérdida auditiva: Paradójicamente, la pérdida auditiva previa puede aumentar la susceptibilidad a la hiperacusia.
- Envejecimiento: El sistema auditivo se deteriora naturalmente con la edad, lo que puede contribuir a la hiperacusia en algunos casos.
- Exposición prolongada al ruido: Ruidos intensos y prolongados, como en trabajos industriales o conciertos, pueden dañar el oído y provocar hiperacusia.
Tratamiento
Dentro del tratamiento podemos encontrar diferentes puntos desde donde tratar la hiperacusia:
- Protección del oído frente a ambientes ruidosos, pero no en ambientes donde el sonido sea cotidiano.
- Terapia de desensibilización, donde se entrena al cerebro para que tenga más tolerancia a aquellos ruidos que resultan molestos.
- Adaptación protésica, para aquellos pacientes que presenten hipoacusia junto a acufenos.
En nuestro Centro Auditivo de Juan Llorens 7, en Valencia, podemos ayudarte a controlar la hiperacusia y mejorar tu calidad de vida. Te ofrecemos:
- Evaluación auditiva completa: Realizaremos una evaluación completa de tu audición para determinar la causa y el grado de tu hiperacusia.
- Tecnología de última generación: Contamos con la tecnología más avanzada para el diagnóstico y tratamiento de la hiperacusia.
- Atención personalizada: Te brindaremos un trato cercano y personalizado para que te sientas cómodo y seguro durante todo el proceso.
Si experimentas sensibilidad auditiva extrema, solicita una cita en nuestro Centro Auditivo en Valencia. Estamos aquí para ayudarte a recuperar el control de tu audición y mejorar tu calidad de vida.
Bibliografía
Niños con una mayor sensibilidad auditiva: cómo afecta a su vida y desarrollo – El Páis




